Paul pasó su infancia explorar la tundra congelada y la aventura del Ártico canadiense. Sus fotografías de galardonados de la vida silvestre del Ártico y la Antártida historias poderosa sobre la intrincada red de la vida apoyada por mar de hielo, y la constante amenaza de que clima cambie a estos ecosistemas frágiles. Retratos íntimos del Nicklen de criaturas por encima y por debajo de la atención de hielo sobre la difícil situación que enfrentan las regiones polares, mientras que su texto apasionado relata su notable encuentros con los animales en los extremos de la tierra.
Pablo comparte experiencias increíbles: un paseo por inadvertencia en la parte trasera de una ballena de Groenlandia ... casi un desastroso ataque por un sello de elefante ... un saludo ruidoso de las criaturas de la Antártida, las más llenas de vida e imponente lugar Nicklen ha sido siempre ... y su sorprendente, días de la interacción de largo con una foca leopardo magnífico, uno de los más temidos y mal entendido depredadores del mar.Cada escena está bañada en la luz polar, surrealista y una belleza impresionante.
En la actualidad el uso de la modernidad que nos rodea nos pone en una perspectiva diferente a la que tenemos, la mayoría de las personas creemos que tener un buen trabajo implica una manera de satisfacción personal, lo que no sabemos es que todos somos esclavo de nuestra propia rutina, de la de los demás, de los que nos gobiernan, de los que deciden que es lo que debemos comer, que es lo que debemos comprar, en cada voto electoral debemos elegir al amo deberemos servir, los que establecen nuestros horarios haciéndonos esclavos del tiempo, “Que época tan terrible está en que unos idiotas conducen a unos ciegos” William Shakespeare.
El objetivo de la película es poner al día la condición del esclavo moderno en el marco del sistema totalitario mercantil y dar a conocer las formas de mistificación que ocultan esta condición servil. Llamar las cosas por su nombre y revelar la esencia escondida de la realidad a través de la manera como es llamada.
Es una crítica precisa de la sociedad a la que debemos combatir. Hacer saber que la libertad de acción debe ser nuestro rasgo característico ya que “La opresión se moderniza expandiendo por todas partes, las formas de mistificación que permiten ocultar nuestra condición de esclavos”
He ahí la extraña modernidad de nuestra época, al igual que los esclavos de la antigüedad, estamos hoy en día frente a una clase totalmente esclavizada, solo que el hombre no lo sabe o mas bien, no lo quiere saber, ignoramos la rebelión que debería ser la única acción legitima de los explotados, aceptamos sin discutir, la vida tan lamentable designada para nosotros, es entonces ahí donde la pesadilla de los esclavos modernos que no aspiran más, sino que ser llevados por el sistema.
Aquellos que dirán que esta obra no es lo suficientemente revolucionaria o realmente radical o incluso una incitación a la violencia, que propongan su propia visión del mundo en el que vivimos. Entre más difundamos estas ideas, más podrá surgir la posibilidad de un cambio radical. “Mostrar la realidad tal como es y no tal como la presenta el poder, constituye la subversión más genuina. Solo la verdad es revolucionaria”
La crisis económica, social y política ha revelado el fracaso patente del sistema totalitario mercantil que nos hace ser dependientes de él. La urgencia de los tiempos nos impone la unidad más que la división ya que lo que nos une es más profundo que lo que nos separa. “El urbanismo es esta toma de posesión del medio ambiente natural y humano por el capitalismo que, desarrollándose lógicamente como dominación absoluta, puede y debe ahora rehacer la totalidad del espacio como si propio decorado” Guy Debord, La sociedad del Espectaculo. “A primera vista, una mercancía parece ser una cosa trivial, de comprensión inmediata. Su análisis demuestra que es un objeto endemoniado, rico en sutilezas metafísicas y reticencias tecnológicas.” Karl Marx, El Capital.
“mi optimismo está basado en la corteza de que esta civilización está por derrumbarse. Mi pesimismo en todo lo que hace por arrastrarnos en su caída” al poder no hay que conquistarlo, hay que destruirlo.
Las prácticas educomunicativas, empiezan a movilizar grandes estructuras, uno de los desafíos es la formación de los educomunicadores y el otro es la garantía de coherencia de sentidos frente a las contradicciones por enfrentar en la práctica.
En su participación en el libro Comunicación-educación, coordenadas, abordajes y travesías, Jorge Huergo, al final de su texto, considera como restricto el horizonte que recorta la interfaz entre los dos campos a conceptos como “educación para la comunicación” o “comunicación para la educación”, traduciendo, este último, un esfuerzo en el sentido de “escolarizar la comunicación” o “tecnificar la educación”.
Lo que pretenden los educomunicadores es el reconocimiento del valor estratégico de la lucha por la libertad de la palabra, como una utopía que se concreta en acciones efectivas en los distintos espacios educativos.
Comunicación/educación es siempre política en cuanto institución de la democracia como régimen del pensamiento colectivo y de la creatividad colectiva; es proyecto de autonomía en cuanto liberación de la capacidad de “hacer pensante”, que se crea en un movimiento sin fin (indefinido e infinito), a la vez social e individual; es posibilidad radical.
Entre los “valores educativos” que dan soporte a las “articulaciones” ejercidas por el profesional de este nuevo campo, se destacan: a) la opción por aprender a trabajar en equipo, respetando las diferencias; b) la valorización de los errores como parte del proceso de aprendizaje; c) el amparo a proyectos dirigidos a la transformación social; d) la gestión participativa de todo el proceso de intervención comunicativa.
La utopía de la recepción calificada.
Distintas vertientes han caracterizado la práctica de la educación para los medios: desde una visión cerrada, vertical y moralista (el maestro enseña lo que debe ser visto y consumido por sus alumnos a partir de determinada concepción de orden filosófico religioso o moral), pasando por una perspectiva culturalista y escolarizada (los medios son parte de la cultura, por eso objeto de conocimiento), hasta llegar a una postura dialéctica más común en la práctica de movimientos sociales (el receptor analiza los medios a partir de su propio lugar social, económico y cultural).
El diálogo intra-muros
En el texto “Prácticas educomunicativas: miradas sobre lo inacabado” de 2005, Emanuel Gall, de la Agencia ConoSur de Argentina, caracteriza como “educomunicativa” la postura inherente a la manera como el movimiento social intento diseminar la educación popular en el continente.
La comunicación y la educación son concebidas como actividades grupales, donde antes que nada hay un grupo que dialoga consigo mismo y en la que se atribuye al educador (comunicador) el rol, no de transmitir un conocimiento acabado e irrefutable, sino el de facilitar y ayudar al grupo a compartir el conocimiento que tiene en su interior y a tomar del mundo nuevos conocimientos.
En el texto de Gall, la orientación para ampliar el ámbito de la práctica llega a través de Gabriel Kaplún, quien habla tanto de la necesidad de “convivir con el otro”, cuanto de “partir del otro”: “Los saberes y las perspectivas del otro cuentan, en este sentido, con un considerable nivel de utilidad en el proceso educativo. Son los verdaderos datos duros de los cuales se parte”.
Desde la perspectiva educomunicativa, forma parte de las cualidades propias del educomunicador la capacidad de identificar en los actores no solo la dimensión reproductiva de las estructuras opresivas internalizadas por el sometimiento cotidiano a las reglas del sistema, sino también las potencialidades creativas que nos ayudan a superar lo instituido y que nos permiten imaginar nuevas dimensiones de instituciones que nos atraviesan, como colectivo y como individuos.
La utopía de la articulación colectiva para el cambio social
En dirección al diálogo con el otro –personal o institucional–, en la misma búsqueda por la autonomía y libertad de la palabra, el concepto de educomunicación se usa para designar la búsqueda de articulaciones colectivas y dialógicas en función del uso de los procesos y herramientas de la comunicación, para garantizar el progreso y el desarrollo humano (Alejandro Barranquero, de la Universidad de Málaga, España, en un artículo para la revista Comunicar (2007)).Más allá de la educación para los medios y de la educación popular: la educomunicación para el cambio social.
El autor dibuja el perfil del educomunicador en estos espacios: además de una sensibilidad cultural especial para abordar los problemas del desarrollo, el nuevo comunicador deberá disponer de conocimientos especializados en las diversas disciplinas que abordan el cambio social (antropología, pedagogía, política, economía, sociología, psicología, etc.); tener experiencia en metodologías de investigación, planificación y ejecución de proyectos y conocimientos en tecnologías de la comunicación. Deberá, finalmente, promover el uso de fórmulas innovadoras de comunicación educativa, así como nuevas estrategias culturales, lenguajes, metodologías, etc., para el campo de las organizaciones y los colectivos civiles comprometidos con el desarrollo.
La utopía de la educomunicación como derecho de todos alcanzado mediante las políticas públicas. Educomunicación como el conjunto de las acciones de carácter multidisciplinar inherentes a la planificación, ejecución y evaluación de procesos destinados a la creación y el desarrollo –en determinado contexto educativo– de ecosistemas comunicativos abiertos y dialógicos, favorecedores del aprendizaje colaborativo a partir del ejercicio de la libertad de expresión, mediante el acceso y la inserción crítica y autónoma de los sujetos y sus comunidades en la sociedad de la comunicación, teniendo como meta la práctica ciudadana en todos los campos de la intervención humana en la realidad social.
Como consecuencia, se busca garantizar y ampliar el “coeficiente comunicativo” –el poder y la habilidad de comunicar– de las personas y de los grupos involucrados en los proyectos educativos. En este sentido, la educomunicación se asume esencialmente como un proceso formativo continuo.
La identificación con la educomunicación, que presupone la búsqueda de igualdad, participación y democracia en las relaciones, constituye un objetivo ideal internalizado por parte de cada educador y de todo el equipo. En este sentido, las desigualdades jerárquicas propias de la institución se evidencian como un desafío a ser considerado.
Otro signo de esperanza es representado por el recorrido de diálogos con las instituciones interesadas en hacer sus propios caminos en el nuevo campo, construyendolos. No solamente organizaciones no gubernamentales, como las que constituyen la Red CEP, con sus programas articulados en torno a la expresividad mediática de sus asistidos, sino también el poder público que manifiesta interés por el nuevo campo. Más que favorecer la accesibilidad y el entrenamiento para el uso de los recursos de la información (como el celular en cuanto instrumento para obtener imágenes y editarlas en pequeñas y sencillas producciones), a los responsables por el programa les interesa el reconocimiento por parte de educadores y educandos de la importancia del diálogo creativo como metodología de la educación básica.
Lo que sí se confirma, es que la utopía propuesta por Jorge Huergo de caminar en dirección hacia una determinada autonomía que posibilite instituir un campo para la palabra, una palabra que libere el flujo de las representaciones y pronuncie un mundo que no se apoya en ninguna re-representación dada, sino que en un sueño común permanece como razón suficiente para continuar persiguiendo la meta de un espacio colectivo de intercambio en la relación comunicación-educación.
El internet no elimina la soledad, si la gente se encuentra sola, se encontrará menos sola con internet, pero se encontrará sola. El uso de internet favorece la sociabilidad, disminuye el sentimiento de estar aislado. Por un lado son gente más sociable, pero además, el sentimiento de aislamiento también disminuye con el mayor uso de internet.
El internet da la capacidad de investigar o de poder estar informado al instante de cualquier cosa que pase en el mundo, que ha pasado en él, en toda la información y todas las expresiones culturales que se han producido en el planeta desde que el mundo es mundo, es la gran condición saber dónde buscar y qué buscar, puedes estar siempre al día, permite estar en comunicación ininterrumpida con cualquier persona con la que quiero estar en comunicación, cada minuto, cada día. No sólo por e-mail, con Skype hablamos, sin pagar.
La calidad de comunicación que estamos construyendo es mucho más intensa porque la podemos practicar mucho, el mundo tiene que aprender unos de otros, la lengua de internet no es el inglés, los websites que se hacen en internet sólo son un 28% en inglés. Es decir, es un fenómeno absolutamente universal. Por tanto no tenemos que aprender internet. Vivimos con internet, no en internet.
En el nivel de educación, existe la información y existe la utilización simplemente para comunicarse. Para eso no hace falta un alto nivel de formación. Una vez que sabes, cualquier tipo de información, el saber qué se busca, dónde, cómo se busca, para qué se busca y qué hacer con esto en nuestra vida requiere un nivel cultural. Ahí entra la educación. Tanto en la población en general como entre los jóvenes, cuanto más educado estás más sabes lo que puede dar internet para tu vida y más lo puedes utilizar, disfrutar y más te ayuda a desarrollarte El poder (siempre pensando en términos de poder tanto de los de arriba como de los de abajo), internet es extremadamente útil para la economía, bien utilizado para la educación, para los servicios públicos, para la información. El Estado tiene hoy día un gran problema con internet porque ha perdido la capacidad de información y comunicación. Si el Estado quiere puede entrar en todos nuestros correos electrónicos, en todo lo que hacemos porque siempre queda un registro digital, cada vez que un gobierno quiere hacer algo le da igual. Nos vigilan. Siempre ha existido así. Lo nuevo es que podemos vigilarlos nosotros a ellos. En ese sentido, internet ha abierto esferas de libertad que no teníamos antes. Internet sin educación es un internet tonto porque no sabes muy bien qué hacer, puede ayudar un poco a salir de la ignorancia pero está limitado; lo mismo, un internet libre con individuos que utilicen esa libertad para autodestruirse o destruir a los demás es un internet que puede amplificar las tendencias negativas.
Pensar ahora en quitar internet es como pensar en quitar la electricidad. La constatación empírica actual es que cuanto más se ha introducido internet e informática más papel se ha gastado, proporcionalmente a los procesos de información, porque por alguna razón todavía tener que quedar una constancia en papel. El papel, como proporción de la enorme masa de información digital que se produce, es pequeño, pero es mucho más papel que el que se producía antes de la era digital. Estamos en momento decisivo porque tenemos una crisis económica muy profunda en el que ni las empresas periodísticas tienen recursos, ni la gente se puede permitir comprar en papel lo que pueden hacer en la web.
En ese sentido, puede haber una plataforma distinta, lo que le queda al periodista es la credibilidad y la profesionalidad. El océano de información de internet, por definición, no puede contener todo creíble. Por tanto, se introduce la duda de qué es creíble o no. Hay cosas muy creíbles, otras nada, otras puras invenciones pero lo que tiene es la interacción a través de la cual la gente va corrigiendo a veces esa información, mi método wiki. El periodismo profesional, los medios profesionales todavía guardan un capital de credibilidad. Por otro lado, la calidad de la información depende en buena parte de la formación profesional de la calidad del profesional. Aquí no es fácil competir a los blogueros del mundo con lo que sois periodistas con formación, con ética profesional, con trabajo acumulado, con experiencia, con conexión, etc…
Las relaciones de poder se construyen en la mente a través de los procesos de comunicación, estas conexiones ocultas muy bien pudieran ser el código fuente de la condición humana. La idea aquí es que lo esencial de la condición humana es la comunicación y lo esencial de la organización humana es el poder. En la conexión entre poder y comunicación a través de nuestras mentes individuales y colectivas quizá es donde podemos encontrar el secreto de cómo se organiza la condición humana, en qué sentido y en función de qué nos destruimos o, al contrario, nos expresamos en condiciones de creatividad extraordinaria.
Ahora hay otras pantallas, las llevamos cada vez más en nosotros. De hecho somos una multiplataforma de comunicación. Cuando vemos vida, vemos redes, vemos vida, vemos red y vemos comunicación. La comunicación es la vida. Sin comunicación es la destrucción. “Como no somos capaces de reinventar Hollywood por nosotros mismos, usamos internet para relacionarnos socialmente”, es lo que podamos inventar nosotros juntos y con otra gente ir construyendo en nuestras mentes otras formas de relacionarse. Por eso, la apropiación de Hollywood a nivel individual fragmenta, destruye la comunicación. Paradójicamente, Hollywood es un obstáculo a la comunicación pero nosotros tenemos que reconstruir otras formas de comunicación que lleven hacia utopías que no son imposibles, si no que son anticipar vidas que pueden ser posibles y que no están todavía.
e d u c @ u p n . m x R e v i s t a u n i v e r s i t a r i a “Tejiendo redes para compartir el mundo” Internet es un instrumento para combatir la soledad, no para aumentarla. Manuel Castells Pags. 89-97